Reseña de la 2ª Edición del Diccionario del Uso del Español (María Moliner)

Pública

1.- Datos bibliográficos

Título: Diccionario de Uso del español María Moliner.
Autora: María Moliner.
Edición: 2ª.
Fecha 2ª edición: 1998.
Coordinador de la 2ª edición: Joaquín Dacosta responsable del Seminario de Lexicografía de la Editorial Gredos.
Editorial: Gredos.
Total número de páginas: 3136.
Número de páginas del corpus lexicográfico: 2970.
Volúmenes: 2.
Fecha 1ª edición: 1º volumen, 1966; 2º volumen, 1967.

2.- ¿Qué tipo de diccionario es el DUE 2?

La 2ª edición del DUE nos aporta una elevada y variada información sobre vocablos de la lengua española. Es un diccionario monolingüe que no sólo se centra en proporcionarnos información sobre las acepciones y subacepciones de las palabras incluidas en el corpus lexicográfico, sino que también trata otras cuestiones interesantes en el ámbito gramatical y lingüístico. Al igual que en su 1 ª edición, el DUE 2 se centra en el aspecto sintagmático, deteniéndose en el tratamiento de las palabras en un contexto determinado y apoyándose en la inserción de múltiples ejemplos. Respetando la labor de María Moliner, el Seminario de Lexicografía de la Editorial Gredos ha mantenido el sector onomasiológico dentro de la microestructura, incluyendo catálogos de sinónimos y palabras afines. De este modo, se hace eco de la innovación que supuso para la lexicografía española la aparición del DILE de Julio Casares. En este caso, el DUE 2 presta atención tanto a la cuestión semasiológica como a la onomasiológica.

Dentro del apartado semasiológico se ha incidido sobre todo en la inclusión de los vocablos que se emplean con mayor frecuencia en la actualidad. A grandes trazos el DUE 2 se debe considerar un diccionario extensivo, aunque también incluye marcas destinadas a subrayar si una entrada determinada se considera un arcaísmo, cuando no se utiliza con asiduidad, o si pertenece a un campo semántico específico. En este caso, destaca sobremanera el empleo de marcas a la hora de señalar los tecnicismos especificando el lenguaje especifico en el que se incluirían. Incluso el DUE 2 ha incluido un apéndice en el 2º volumen que nos da la posibilidad de buscar un vocablo científico teniendo en cuenta su forma latina. A pesar de ello, el DUE 2 sobresale por prestar una mayor atención al léxico más general empleado en nuestros días ya que el interés que se destina a la sincronía supera con creces a la de la diacronía que se limita en muchos casos a una escueta indicación sobre la etimología.

Aunque el DUE 2 se debe considerar ante todo un diccionario semasiológico monolingüe, también incluye datos diastráticos, diatópicos, fonéticos y gramaticales. Respecto a la materia gramatical, el DUE 2 ha optado por incluir gran parte de dicha información en el 2º apéndice ya que se ha considerado que rebasaba los límites recomendados por la definición lexicográfica.

3.- ¿Cuáles han sido las principales fuentes del DUE 2?

El DUE 2 ha intentado mantenerse fiel a las propuestas e innovaciones por las que apostó María Moliner en el DUE 1. El principal material de trabajo ha estado constituido por el corpus legado por la lexicógrafa en la 1ª edición. A partir de ello, se ha intentado actualizar dicho corpus con la inclusión de nuevas entradas y una renovación de las acepciones, que han surgido hasta la actualidad, con sus correspondientes ejemplos. Se ha incidido en la introducción de americanismos que han sido recogidos de la DRAE y otras fuentes lexicográficas. Asimismo, se han revisado las definiciones, sobre todo, las asociadas con materias científicas. La revisión del corpus lexicográfico del DUE 1 ha llevado, en algunos casos, a reconsiderar las etimologías, revisar las marcas lexicográficas y modificar los registros o niveles de uso.

Al basarse el DUE 2, sobre todo, en el corpus lexicográfico del DUE 1 sería conveniente señalar que María Moliner tuvo como referencia al DRAE, llegando incluso a indicar en la microestructura si una determinada entrada no se había incluido en el Diccionario Académico. No obstante, María Moliner dejó patente su intención de alejarse del modelo, sobre todo, en el ámbito de las definiciones intentado evitar por todos los medios los círculos viciosos en las consultas. Al mismo tiempo, incidió en la frecuencia de uso mostrando mayor interés por las cuestiones sincrónicas. Por otro lado, tuvo en cuenta la novedad representada por el DILE a la hora de incluir un catálogo de sinónimos a través del cual incorporar el aspecto onomasiológico en su corpus lexicográfico. Dicho aspecto se ha conservado en el DUE 2 con el objeto de mantener la función codificadora apuntada en el DUE 1, aunque se ha situado al final de la microestructura con la finalidad de facilitar las consultas que se interesan únicamente por las cuestiones descodificadoras o de uso.

4.- Caracterización formal del diccionario

4.1.- Hiperestructura

El DUE 2 se encuentra constituido por dos volúmenes cuya hiperestructura incluye un corpus lexicográfico y material suplementario formado por una introducción y dos apéndices. Por un lado, en el 1º volumen hallamos la introducción y las entradas lexicográficas que van de la A a la H. Por otro lado, en el 2º volumen se incluyen el resto del corpus lexicográfico que va de la I a la Z y dos apéndices que nos aportan información suplementaria sobre ciertas entradas incluidas en la macroestructura del diccionario.

El 1º apéndice es un índice de nombres científicos, en su forma latina, asociados con la botánica y la zoología que aparecen por orden alfabético acompañados de su forma equivalente en español. En cambio, el 2º apéndice se encuentra destinado al desarrollo de la materia gramatical. En este caso, el DUE 2 ha colocado fuera del corpus lexicográfico gran parte de la información relacionada con la gramática que en el DUE 1 se había incluido en la microestructura, con el objeto de delimitar la extensión de la explicación lexicográfica y, de este modo, hacer más flexible la consulta para todos aquellos que se hallen interesados en resolver cuestiones puntuales.

4.2.- Introducción

En la presentación del DUE 2 encontramos un información heterogénea que va desde fragmentos extraídos directamente de la introducción del DUE 1 hasta comentarios críticos que resaltan la gran acogida de la 1ª edición en el ámbito lexicográfico español. Otros apartados tienen como objeto facilitar el manejo del diccionario y extraer todo su provecho por parte del usuario mediante una detallada descripción de toda la información incluida en la microestructura. Al final de la introducción se incluyen, por un lado, unas tablas de transliteración del alfabeto griego y arábico con la finalidad de traducir a las grafías correspondientes las etimologías griegas y árabes y, por otro lado, una lista de las abreviaturas, símbolos y tipos de letra empleados en la configuración del diccionario.

4.3.- Los apéndices

Los apéndices anteriormente citados no se encuentran totalmente desvinculados del corpus lexicográfico, ya que en la microestructura de algunas entradas se emplean marcas que nos remiten a ellos. Por ejemplo, en las entradas relacionadas con la botánica y la zoología, el término latino aparece en cursiva justo después del dato etimológico. Asimismo, si queremos ampliar la información sobre un lema asociado con cuestiones gramaticales, nos remitiremos al 2º apéndice. En este caso, la marca empleada se coloca al final de la microestructura indicando el tema desarrollado en el apéndice donde encontraremos información vinculada con la entrada. Si consultamos el lema verbo y nos remitimos posteriormente a la información gramatical encontraremos los siguientes puntos: formación del verbo, conjugación, clasificación de los verbos, formas verbales, construcción del verbo, etc. Por último, es importante remarcar que a partir de las marcas expuestas anteriormente se ha demostrado el vínculo existente entre el corpus lexicográfico y los materiales añadidos fuera de él. De este modo, se observa la cohesión que caracteriza a las diferentes secciones que configuran la hiperestructura.

4.4.- Macroestructura

4.4.1.- La ordenación del corpus lexicográfico

La macroestructura del DUE 2 ha prescindido del sistema de agrupación basado en las entradas por familias etimológicas que rigió el orden de las entradas en el DUE 1 siendo substituido por la ordenación alfabética considerada la más genérica en las obras lexicográficas semasiológicas. Este hecho ha motivado que no figuren como entradas las raíces léxicas que en el DUE 1 eran empleadas para establecer el orden jerárquico de la macroestructura. .

Ya en la 1ª edición María Moliner había considerado a las grafías <ch> y <ll> como dobles por lo cual se incluyeron dentro de los apartados destinados a <c> y <l>, respectivamente. Dicha forma de proceder se ha mantenido en la 2ª edición.

4.4.2.- Los sufijos y prefijos

Los sufijos y los prefijos aparecen como lemas independientes lo que les permite ser incluidos en la macroestructura. Dicha forma de proceder nos demuestra que se ha tenido en cuenta el hecho de que los afijos son las unidades mínimas con significado la cual cosa acredita su introducción en el corpus lexicográfico. En la entrada dedicada al afijo hallamos una lista de los prefijos y sufijos más frecuentes. La información gramatical sobre los afijos se amplía en el apéndice II destinado a tratar cuestiones gramaticales. Finalmente, es importante destacar la inclusión como entradas propias de todas aquellos adverbios formados a través del sufijo –mente.

4.4.3.- ¿Cómo se trata la homonimia en el DUE 2?

El orden de las entradas en el establecimiento de la macroestructura del diccionario semasiológico plantea el problema práctico de la homonimia. El criterio empleado para separar dos palabras homónimas varía según la cuestión metodológica. En el DUE 2, se opta por el criterio etimológico a la hora de enfrentarse con la problemática de los homónimos. Es decir, si proceden de raíces diferentes, ocuparán lemas distintos. Un ejemplo bastante ilustrativo es el de la palabra foto que presenta dos entradas atendiendo a su procedencia latina y a la griega. Al mismo tiempo, otra entrada se destina al prefijo foto-.

4.4.4.- Unidades pluriverbales

Dos cuestiones fundamentales son las que se relacionan con las expresiones pluriverbales. En primer lugar, cuáles de ellas deben ser recogidas en el diccionario y, en segundo lugar, qué lugar debe ocupar en el cuerpo del diccionario. Es decir, ¿se deben tratar como entradas independientes o se incluirán en la microestructura?. En el DUE 2, las formas pluriverbales se incluyen en la microestructura, exceptuando las constituidas por palabras no castellanas las cuales poseen un lema propio. Dentro de la microestructura se ordenan alfabéticamente prescindiéndose de espacios y de signos de puntuación. Tal y como se incide en la introducción del DUE 2, se ha empleado un orden de jerarquía a la hora de agrupar o distribuir las expresiones lexicalizadas, basándose en las categorías gramaticales que las configuran. Dicha preferencia se encuentra constituida, en primer lugar, por los sustantivos, los verbos, los adjetivos y, en último lugar, por los adverbios. En el resto de los casos se tendrá en cuenta la palabra más significativa. No obstante, aparecen referencias, en las otras palabras que forman parte de expresiones lexicalizadas, que remiten al lema elegido en el cual se ha incluido la definición, con el objeto de facilitar la localización de la entrada.

A la hora de ordenar las expresiones pluriverbales dentro de la microestructura se establecen dos formas distintas. Por un lado, si la palabra nuclear es un sustantivo, se establecen dos bloques ordenados separadamente: uno con los sintagmas nominales en los que esta palabra tomada como referencia es núcleo, y otro con el resto de las expresiones (adjetivas, adverbiales, verbales, oraciones completas, etc). Por otro lado, cuando una serie de expresiones empiezan por la misma palabra considerada como núcleo se tiene en cuenta sólo las palabras significantes a la hora de seguir el orden alfabético, sin contar las preposiciones ni los artículos.

4.5.- Microestructura

4.5.1.- ¿Qué tipo de información hallamos en la microestructura?

En la introducción del DUE 2 se enumera toda la posible información que podemos hallar en una entrada integrada en el corpus lexicográfico, tratándose con gran detalle cuestiones que nos permiten tener en cuenta todas las posibilidades que nos brinda el diccionario.

La información etimológica aparece entre paréntesis junto al lema. En este caso, existen unas ciertas marcas referidas al origen de la entrada. Si las voces etimológicas no emplean el alfabeto latino, el diccionario ofrece en la introducción una tabla de transliteración de las grafías árabes y griegas. Asimismo, si el étimo es dudoso se coloca un signo de interrogación. Por otro lado, en los extranjerismos no adaptados se hace una indicación escueta de la lengua de origen sin explicitar el étimo. Por último, se ha de tener en cuenta que el étimo no aparece en los derivados regulares formados a partir de una palabra tomada como referente en la lematización ya que, de este modo, se impide repetir información ya dada.

Una de las grandes innovaciones del DUE 1 consistió en la inclusión de una gran cantidad de información gramatical. El DUE 2, además, se ha esforzado por incluir la marca gramatical en casi todas las entradas con el objeto de paliar una de las deficiencias que presentaba el DUE 1 la cual únicamente aparecía en contadas ocasiones. Esta carencia fue una de las principales críticas que recibió María Moliner sobre todo cuando comentó que su diccionario también quería ser útil para el extranjero que poseía un nivel elevado de la lengua española y deseaba profundizar en su dominio. La marca gramatical se sitúa inmediatamente después del paréntesis de acepción y afecta a todas aquellas entradas que la siguen hasta que no se produzca un cambio de categoría. En la introducción aparecen especificadas las principales marcas gramaticales, sobre todo, las destinadas al sustantivo y al verbo.

Cuando se emplea la expresión información particularizada nos referimos a todos aquellos datos que aparecen en la microestructura de una entrada representados mediante indicaciones o notas abreviadas conocidas como marcas. Las más comunes se encuentran constituidas por las diacrónicas, las diastráticas y diafásicas, las diatópicas y las diatécnicas. Todas ellas tienen cabida en el DUE 2..

Las marcas diatópicas se señalan con la indicación geográfica correspondiente, que se incluyen en las lista de abreviaturas, símbolos y tipos de letra. En este caso, se tienen en cuenta tanto los dialectismos españoles como las expresiones utilizadas en Hispanoamérica.

Con las marcas diacrónicas se señala la vigencia de uso de las voces indicando si es un arcaísmo, un neologismo, etc. Entre dichas marcas destaca la utilización de ant. para hacer referencia a las acepciones que no han sobrepasado el s. XVIII. Asimismo, cualquier la acepción anticuada aparece en cursiva.

Las marcas diafásicas y diastráticas expresan la adecuación de una determinada palabra o expresión a una situación de comunicación dada. En este caso, el DUE 2 se detiene con detenimiento en las cuestiones vinculadas con el uso de los vocablos en un determinado contexto, que habitualmente vienen ilustradas con un ejemplo. Otros criterios que afectan a dichas marcas son la distribución en grupos sociales, la valoración general de los hablantes ante las realidad designadas o los matices expresivos no deducibles de la escueta definición.

El DUE 2 también presta atención a las palabras que se vinculan a un lenguaje específico ya sea propio de la ciencia, de una profesión o de un ámbito especializado. La información diatécnica aparece inmediatamente después de la indicación de la categoría gramatical. En el DUE 2 se emplea un número considerable de marcas asociadas con ámbitos especializados.

4.5.2.- ¿Qué función realizan los ejemplos en el DUE 2?

Los ejemplos se sitúan inmediatamente después de la definición, tras dos puntos y entre comillas. Aparecen con frecuencia, sobre todo, para situar las palabras en un contexto determinado atendiendo de este modo a las relaciones paradigmáticas. Sus principales funciones son ilustrar y completar las definiciones, comprender el lema en el contexto, indicar registros estilísticos o mostrar aspectos gramaticales. En el DUE 2 se han introducido nuevos ejemplos tanto en las nuevas entradas como en las acepciones surgidas en la actualidad.

4.5.3.- ¿Qué símbolos se emplean?

Al final del catálogo incluido en la introducción nos encontramos con el valor de los símbolos que se hallan diseminados por la microestructura. Los principales son:
= (introduce sinónimos y variantes).
= (introduce catálogos breves).
* (va sobre una palabra con sinónimos o catálogos).
\ (indica la palabra que representa el complemento directo del verbo)
[…] (encierra un elemento opcional).
[o…] (encierra un elemento alternativo).
O (introduce una subacepción).
(separa bloques homogéneos dentro de un catálogo).
(introduce etiquetas de notas de uso, formas de expresión y conjugación).

5.- La definición

5.1.- ¿Cómo se trata la definición?

En la 1ª edición del DUE, María Moliner se intentó alejar en todo momento del abuso de la definición sinonímica en el que caía con cierta frecuencia el DRAE cuya consulta a veces se convertía en un auténtico callejón sin salida. Su intención fue eliminar el procedimiento redundante de explicar una palabra por otra a la que se supone equivalente y más conocida por el lector. Si consultamos la entrada correspondiente al lema definición en el DUE 2, observamos que se ha mantenido el concepto de definición apuntado por la lexicógrafa. En este caso, la equivalencia sinonímica forma parte del apartado onomasiológico incluido en la microestructura de cada lema. En todo momento, las definiciones se encuentran constituidas por una oración evitando la mera equivalencia de significado encerrada en los sinónimos. Al mismo tiempo, lleva a la práctica la diferenciación teórica entre la definición empleada para las unidades semánticamente cargadas y la explicación reservada a las entradas en las que es necesario destacar el aspecto morfo-funcional.

Las definiciones en el DUE 2 se agrupan en acepciones y en subacepciones. Las acepciones son los diferentes sentidos de una palabra y las subacepciones expresan matices diferenciales dentro de una misma acepción. Estas últimas se marcan con el símbolo O y las primeras con orden numérico.

5.2.- Aspectos tipográficos aparecidos en las definiciones del DUE 2

En el DUE 2 nos encontramos con recursos tipográficos y signos especiales que se incluyen dentro de las definiciones, alcanzando un determinado valor. Cuando el texto aparece en redonda se hace referencia al significado usual de la expresión definida; en cambio, la cursiva hace acto de aparición cuando la acepción es inusual ya que se emplea en determinados contextos o en otras épocas. Asimismo, las palabras en versalitas se dan cuando una acepción contiene una expresión pluriverbal incluida en el diccionario. El asterisco indica que contiene en su propia entrada uno o más catálogos o bloques de sinónimos. Por otro lado, la definición entre corchetes señala que admite más de una lectura. Asimismo, las especificaciones entre paréntesis dentro de la definición se utilizan para aclarar o especificar la acepción a la que se refiere una palabra cuando puede haber duda. Por último, sobresale el empleo de una flechita en las definiciones verbales a través de la cual se marca el objeto directo si es transitivo, haciendo hincapié en el contorno verbal.

5.3.- Las definiciones propias

Ya señalamos anteriormente que las definiciones propias engloban a todas aquellas palabras semánticamente cargadas. Al mismo tiempo, indicamos la intención de María Moliner de alejarse de todas aquellas definiciones que se acotaban con el empleo de un único sinónimo. Dicha idea también se observa en su rechazo hacia las definiciones antinómicas que se reducen a añadir una negación en la acepción del lema definido. De este modo, la entrada improvisto es definida como lo no previsto. Sin embargo, el DUE 2 opta por una acepción más amplia con el objeto de detallar con mayor precisión el significado de dicho lema. El rasgo común que se da en las demás definiciones propias del DUE 2 consiste en emplear una frase completa o más de una palabra a la hora de desarrollar sus acepciones. En el corpus del DUE 2 hallamos definiciones metronímicas, seriales, ostensivas, metonímicas y perifrásticas.

5.4. Las definiciones impropias

Entre las definiciones impropias se incluyen las enciclopédicas, las constructivas y las que se vinculan con cuestiones gramaticales. En el DUE 2 se incluyen entradas que se vincularían más con el saber enciclopédico que con un diccionario de uso. Asimismo, las definiciones constructivas se limitan a los tecnicismos marcados por un significado complejo. En el DUE 2, este tipo de definiciones aparecen en cursiva.

5.4.1.- ‘Explicaciones’ gramaticales

En el DUE 1 María Moliner llevó a la práctica la diferenciación teórica entre definición y explicación. En este caso, la explicación se aplica a las unidades que requieren una reseña de su aspecto morfo-funcional que nos aclare qué es esa palabra, cómo y para qué se emplea. Dicha forma de proceder afecta a las preposiciones, las interjecciones como a todas aquellas entradas vinculadas con asuntos gramaticales. El DUE 2 continuará dedicando una gran importancia a las explicaciones gramaticales. No obstante, se ha de destacar que se ha reducido la información gramatical en la microestructura pasando a incluirse en el apéndice destinado a los “desarrollos gramaticales” ya que, de este modo, se facilita la consulta.

El enorme interés que se concibe a las cuestiones gramaticales se muestra con el empleo de numerosas marcas que nos aportan información de dicho tipo. Entre ellas sobresalen las destinadas a indicar la categoría gramatical que se sitúan inmediatamente después del paréntesis de acepción y afecta a todas las acepciones que la siguen hasta que no haya un cambio de categoría. En este caso, se debe hacer hincapié en las destinadas a los sustantivos y a los verbos. Asimismo, hallamos anotaciones de uso pronominal y especificaciones del régimen preposicional en las entradas vinculadas a verbos. Otro apartado destacado es el de las notas de uso que matiza o desarrolla la información dada en el cuerpo principal de la entrada tratando sobre cuestiones ortográficas, normativas, etc. Finalmente, sería importante señalar la recurrencia de emplear ejemplos con el objeto de aclarar la explicación, sobre todo, cuando se trata de una preposición o de una conjunción.

5.4.2.- Las definiciones de verbos

En todo momento, el DUE 2 pretende evitar la definición sinonímica tan propia del DRAE cuando encaraba una acepción verbal. A pesar de que el DUE 2 va más allá de la simple equivalencia sinonímica, siempre cumple con el principio de identidad. Es decir, si el verbo de la entrada es transitivo se empleará un verbo transitivo en la acepción, si es intransitivo otro equivalente o un verbo transitivo acompañado de su complemento directo. En las marcas gramaticales destinadas a los verbos intenta abarcar todos los matices del sistema verbal. En la misma entrada se añade el uso pronominal que un verbo transitivo puede adquirir en una determinada situación. Otros datos de interés consisten en enumerar las preposiciones que admite un verbo con su correspondiente acepción y ejemplo, el contorno verbal de los verbos transitivos que se marca con una flechita y el apartado destinado a la conjugación que se incluye en los verbos irregulares en el cual se especifican particularidades ortográficas y se remite al verbo tomado como modelo en el Apéndice II.

6.- Comparación entre el DUE 1 y el DUE 2
A lo largo de la reseña se ha ido diseminando las diferencias entre la 1ª y la 2ª edición del María Moliner. En este apartado se sintetizarán las principales variaciones encontradas en el DUE 2. De entrada, el cambio más importante afecta a la macroestructura ya que en el DUE 2 no figuran como entrada las raíces léxicas que en el DUE 1 habían sido tomadas como referencia junto a la ordenación alfabética para organizar las entradas. En este caso, el sistema de agrupación de entradas por familias etimológicas ha sido sustituido por el criterio de ordenación alfabética. Aparte de revisar las acepciones y de añadir nuevas entradas, el DUE 2 se ha centrado en completar las marcas gramaticales que eran una de las principales carencias de la cual adolecía el DUE 1. Respecto a la introducción de nuevas entradas sobresale la inserción de un gran número de americanismos teniendo como referencia al DRAE y otras fuentes lexicográficas centradas en palabras del español latinoamericano.

Otras variaciones tienen como finalidad facilitar la consulta puntual lo que ha llevado a colocar al final de la microestructura el catálogo de palabras afines, las notas de uso, las formas de expresión y el apartado destinado a la conjugación verbal.

Respecto a la hiperestructura del DUE 2 sus principales aportaciones son la inclusión de los dos apéndices. El Apéndice II está basado en el material gramatical incluido dentro de la microestructura del DUE 1 el cual rebasaba la información meramente lexicográfica.

Después de comparar el DUE 1 con el DUE 2 se puede afirmar que los cambios realizados han tenido consecuencias positivas ya que, por un lado, se ha puesto al día un corpus lexicográfico que databa de más de 30 años y, por otro lado, se ha mejorado la claridad a la hora de realizar cualquier consulta, haciéndolo mucho más práctico.

7.- Valoración crítica del DUE 2

Si nos viésemos obligados a destacar las dos principales cualidades del DUE 2, sin duda elegiríamos la gran cantidad de información que se nos aporta en la gran mayoría de las microestructuras y su practicidad a la hora de consultar dudas vinculadas con el uso de una palabra en un determinado contexto. Durante toda la reseña he dado muestras de que la información encontrada en la microestructura del DUE 2 no se limita a aportarnos únicamente las acepciones y subacepciones de los lemas incluidos en el corpus lexicográfico.

Junto a la información semasiológica también nos encontramos con datos que remiten a cuestiones etimológicas, gramaticales, dialectales, diatécnicas, diastráticas e, incluso, onomasiológicas. Por eso, me atrevería a afirmar que el DUE 2 no contiene un único diccionario, sino varios. Aunque se pueda etiquetar como un corpus lexicográfico semasiológico monolingüe, si analizamos con detenimiento todas las posibilidades que nos otorga nos daremos cuenta de que atiende tanto a las relaciones sintagmáticas como a las paradigmáticas, tanto a la función codificadora como a la descodificadora y tanto a los aspectos gramaticales como a los relacionados con el uso. Y a pesar de la gran cantidad de información que nos facilita, no olvida en todo momento que un diccionario de uso se debe regir por la claridad. Casi siempre es capaz de rebasar el gran trecho que separa a la teoría de la práctica. A ello contribuye la gran cantidad de ejemplos incluidos en las acepciones y subacepciones que nos facilita insertar nuestra consulta o duda en la situación expuesta en la microestructura a través de la analogía. Las modificaciones en la microestructura del DUE 2 respecto al DUE 1 van enfocadas, sobre todo, a facilitar la transparencia en el momento de llevar a cabo nuestra consulta. Ya se sabe: ‘lo bueno si es práctico, dos veces bueno’.

8.- Bibliografía

– CASAS GÓMEZ, M. e I. PENADES MARTINEZ (coords.), Estudios sobre el Diccionario de Uso del Español de María Moliner, Univ. de Cádiz, Cádiz, 1998.
– LARA, Luis Fernando, Teoría del diccionario monolingüe, El colegio de México, México, 1ª ed., 1997.
– MOLINER, M., Diccionario de uso del español, Gredos, Madrid, 1ª ed., 2 vol., 1966-1967.
– MOLINER, M., Diccionario de uso del español, Gredos, Madrid, 2ª ed., 2 vol., 1998.

 

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