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¿Es adecuado el lenguaje del cómic a la hora de tratar material histórico’

Pública

A partir del giro lingüístico, la disciplina histórica ha sido consciente de la variedad de medios de expresión a través de los cuales se puede encarar la materia histórica. De este modo, se han vuelto más porosos los límites fronterizos entre la creación artística y la historiografía las cuales pueden trabajar en la misma dirección tanto para llevar a cabo una revisión de la historiografía oficial como para mostrar puntos de vistas distintos, acontecimientos marginales y tratamientos diferentes que no tienen cabida habitualmente tanto en los medios de comunicación de masas como en las corrientes históricas predominantes en el ámbito académico.

Dependiendo del medio artístico que se emplee estaremos aplicando a la materia histórica un lenguaje específico. Por tanto, su elección constituye ya una cuestión metodológica dentro de la historiografía. De ello, es consciente el autor de cómics Joe Sacco que recurre a dicho medio artístico con el objeto de mostrarnos las pequeñas historias que suelen obviarse en el periodismo de actualidad o son apartadas a un lado por la historiografía macrohistórica. Dicha labor se refleja en su recopilatorio Historias de Bosnia (2016) (1) en el cual reúne tres publicaciones anteriores como The Fixer (2003), Soba (2005) y Navidad con Karadzic (2005) en las que ahonda en la vida cotidiana de personas excluidas de la historia oficial y trata cuestiones obviadas por los organismos oficiales respecto a la guerra de Bosnia .

Sacco, ¿puede ser considerado un historiador a pesar de elaborar su investigación a través de un medio artístico inusual en la práctica histórica? En primer lugar, se ha de tener en cuenta que el ilustrador maltés emplea herramientas de investigación y archivísticas propias de historiadores como son el material fotográfico, la consulta de archivos y la búsqueda de testigos directos para trasladar toda la información al registro visual del cómic (Yelin, 2021). En segundo lugar, en las tres historias recopiladas lleva a cabo reflexiones vinculadas al campo histórico como son el reconocimiento activo de la inestabilidad del conocimiento y el problema de conocer la verdad esencial (Chute, 2016), tal y como lo muestra en su trayecto investigador en el cual no oculta ni el testimonio contradictorio de Neven (2) ni la visión distorsionada de Soba (3) ni la manipulación informativa en la que están implicados todos los bandos oficiales del conflicto. Al mismo tiempo, sale a relucir el afán investigador por la exactitud (Chute, 2016) que se plasmará cuando aplique su estilo fotoperiodístico en el dibujo que, eso sí, combinará con trazos caricaturescos dando la sensación de cierta esquizofrenia que se adecúa perfectamente al trauma que marca tanto a protagonistas como Neven y Soba, así como a gran parte de la sociedad tanto de Sarajevo como del resto de Bosnia derivado de los acontecimientos bélicos. En tercer lugar, su talante histórico se refleja en el empeño por crear un registro de voces no archivadas en ningún documento del que deja constancia a través de sus creaciones que conectan con el Nuevo Periodismo el cual apunta a la recreación visual del testimonio de testigos de un trauma histórico. A través de ello, conecta con la microhistoria ya que el cómic permite a Sacco mostrar con detalle historias y personas que quedarían excluidas en una visión más global de la Guerra de Yugoslavia.

¿Cómo trabaja Sacco sus cómics microhistóricos? En este caso, es básico la obtención de testimonios de 1ª mano a la búsqueda de la línea de falla en la que se encuentren la Historia Universal con la historia personal integrando a su vez ese proceso de investigación en la propia historia ilustrada. La microhistoria suele complementar a la historiografía macrohistórica con el tratamiento de cuestiones que focalizan en la vida cotidiana de personas excluidas de una visión generalista de la Historia o centrándose en temáticas que por diversos motivos no interesa airear a la historiografía oficial. Por ejemplo, Sacco en The Fixers incide en la turbia historia de los iconos paramilitares,(4) que defendieron Sarajevo sacando a la luz tanto sus luces como sus 4 sombras y, de este modo, amplia el espectro de la guerra (Chute, 2016). Otro detalle a tener en cuenta es que sus creaciones conectan con el género de la “literatura del trauma”, focalizando en el testigo directo que carga con el trauma derivado de las vivencias de la guerra. En el epílogo de The Fixer, Neven confiesa sus traumas por las acciones horripilantes cometidas durante la guerra siendo consciente de que “todos pagamos el precio de los actos realizados en vida” (5) . En este caso, Sacco no oculta ni encumbre el trauma, sino que pone a la vista cómo ha afectado a las distintas personas que va encontrando en sus investigaciones ¿Cómo muestra los actos que han provocado dichos traumas? En este caso, el periodista maltés opta por un estilo crudo dibujando los actos traumáticos sin ningún tipo de tapujos gracias al distanciamiento que otorga la propia naturaleza del cómic (Chute, 2016).

Una vez comprobada la aportación histórica de la labor realizada por Sacco, es hora de analizar qué aporta el cómic a la disciplina histórica a través de las particularidades de su lenguaje. Antes que nada, se ha de ser consciente de que el cómic no es un lenguaje objetivo, sino que en sí mismo es un medio de pensar la historia desde un lugar específico determinado (Yelin, 2021). Su naturaleza no es mimética como puede ser la fotografía o el cinematógrafo, sino que desde su naturaleza primigenia ya es una reconstrucción de la realidad. Al carecer de la mimesis originaria de la fotografía, el cómic permite mostrar situaciones que de otra forma resultarían insoportables a la vista del espectador, como es el caso de la ilustración de las matanzas perpetradas por los diferentes bandos o cuando ilustra las atrocidades narradas por los testimonios. A la vez, se ha de tener en cuenta que el lenguaje del cómic se caracteriza por la capacidad de autorreflexividad que deriva de su selección meditada del encuadre que conduce a los dibujantes de cómic a meditar sobre dónde poner el foco de atención. En este caso, Sacco focaliza en la particularidad del otro sacando con ello a la luz la realidad cotidiana de los habitantes de Sarajevo o a personas marginadas que no tenían cabida en los telediarios internacionales (Chute, 2016). Para ello, lleva a cabo toda una investigación en la cual alcanza una importancia capital el testimonio oral que cobra forma a través del dibujo.

Sacco explota la simultaneidad temporal que permite el cómic, estrujándola al máximo en The Fixers con continuos flashbacks que le permiten hacer paralelismos y conexiones entre el presente y el pasado con el objeto de ahondar en el origen del trauma (Chute, 2016). Con ello, se expresa la conexión diacrónica de la temporalidad traumática. Dicha simultaneidad se da también en la combinación entre la 1ª y 3ª persona en la cuestión narrativa, lo que permite medir el acercamiento y alejamiento que quiere dar a una determinada ilustración o variarla de una viñeta a otra.

En el desarrollo de sus cómics, Sacco se esfuerza por ilustrar la fluidez de la vida, el caos que la acompaña sobretodo en una situación de asedio como la padecida por Sarajevo ¿Cómo lo muestra a nivel estético? A través de la distribución irregular de los cuadros de texto que incluso va mezclando los diálogos de una viñeta a otra combinado todo ello con una minuciosa atención al detalle la cual cosa requiere de un lector atento al exceso de información exigiéndole un compromiso cognitivo sustancial. Frente a cuadros marcados por el barroquismo, que recuerdan a imágenes enjambre características en pintores como Bruegel el Viejo o el Bosco, combina encuadres de primeros planos y de planos detalles que le hacen saltar de lo general a lo particular, y viceversa. Dicha conexión nos da a entender que el trauma personal padecido tanto por Neven como por Soba es el generalizado en gran parte de la población bosnia al haber sufrido más de tres años de guerra fratricida.

Tanto a través de Goradze: zona protegida (2000) como con el recopilatorio Historias de Bosnia, Sacco abarca una visión panorámica de la Guerra de Yugoslavia focalizando sobretodo en Bosnia. En Goradze: zona protegida hay una introducción en la que ilustra toda la historia de Yugoslavia hasta el desencadenamiento del conflicto bélico que le dio fin. En este caso, se lleva a cabo una detallada contextualización combinando la macrohistoria con la microhistoria. Sin embargo, en los tres relatos de Historias de Bosnia se centra ante todo en recuperar historias que no tienen cabida en otras manifestaciones mediáticas o artísticas, por ello, se concentra en los testimonios directos a pesar de que, a veces, se eche en falta una mayor contextualización, sobretodo, cuando trata cuestiones como las matanzas étnicas provocadas por los paramilitares que defendían la ciudad de Sarajevo. Sacco no llega a clarificar del todo quiénes provocaron dichas carnicerías, lo que exigiría una investigación más a fondo al tratarse de hechos tan truculentos si al final decidió dar testimonios de ello.

Si tuviese que haber encarado la temática de Sacco sobre las matanzas étnicas, hubiese focalizado más en los testimonios que denuncian las atrocidades cometidas por un ejército paramilitar que, en principio, estaba defendiendo Sarajevo. En este caso, el ilustrador maltés deja más espacio a los personajes pintorescos como son Neven o Soba a pesar de que queda probado que son testimonios poco fiables marcados por la ambigüedad, sobretodo, en el primer caso. Ciertos testimonios directos vinculados con las víctimas necesitarían unas mayores pinceladas con el objeto de que se hiciese más presente su denuncia. Sin embargo, opta por reducir su espacio informativo; en cambio, aumenta la crudeza cuando se centra, sobretodo, en ilustrar los combates en 1ª línea o las atrocidades padecidas por la población civil llevando al
extremo la representación de la violencia. Todo ello, contrasta y chirría con el estilo caricaturesco que emplea en determinados momentos. Se produce de este modo un desfase en el tono adecuado a la hora de encarar cuestiones tan graves como las matanzas étnicas y el hecho de caricaturizar algunos personajes o situaciones. Al mismo tiempo, Sacco expone una cierta atracción por el hampa y los mundos subterráneos que se desarrollaron a causa de las situaciones de necesidad y de impunidad provocadas por la propia guerra.

En definitiva, Sacco demuestra a través de sus cómics cómo pueden ser un instrumento eficaz donde desarrollar a la vez tanto el periodismo como la investigación histórica. Crea un espacio para el desarrollo microhistórico tratando conflictos desde puntos de vista que rehuyen de la manipulación y la inmediatez que caracterizan a la mayoría de los conflictos bélicos que son tratados por los medios de comunicación de masas. De este modo, el cómic se convierte en un lenguaje factible que puede aportar un tratamiento distinto a la materia histórica. A la vez, contribuye a lograr una posibilidad de acercamiento al conocimiento histórico que escapa de los cánones tradicionales de la difusión académica que, a veces, se convierte en una materia áspera al emplear un lenguaje más abstracto y complejo para una determinada audiencia que encuentra en los cómics una forma más eficaz a hora de acercarse a la didáctica de sucesos históricos.

Notas al pie: 

(1) Sacco, J. (2016). Historias de Bosnia. Planeta Cómic, Barcelona

(2) En The Fixer el testimonio principal es Neven un serbio-bosnio que se dedicó a defender la ciudad de Sarajevo a través de una de las brigadas paramilitares. A lo largo de la investigación de Sacco, se nos mostrarán distintos testimonios que contradicen algunas de las afirmaciones del protagonista. Es un narrador poco fiable que pone de manifiesto la dificultad que entraña cualquier investigación sobre un pasado relativamente reciente

(3) En este caso, nuestro hilo de Ariadna es Soba que se encuentra marcado por los traumas causados por sus experiencias en el asedio de Sarajevo.

(4) Los líderes de los diferentes ejércitos paramilitares que defendieron Sarajevo del asedio serbio-bosnio formaban parte del hampa. Dichos líderes fueron Ismet Bajramovic “Celo”, Jusuf Rabina “Juba”, Musan Topalovic “Caco” y Tamiz Delalic “Celo”.

(5) Ibid, p. 106.

Bibliografía:
Chute, H. L. (2016). “History and the visible in Joe Sacco”. En: Chute H. L. Disaster Drawn: Visual Witness, Comics and Documentary Form. Harvard University Press, Cambridge, p. 197-254.
Chute, H. L. (2016). “I saw it and the work of atomic bomb manga”. En: Chute H. L. DisasterDrawn. Visual Witness Comics and Documentary Form. Harvard University Press, Cambridge, p. 111-152.
Sacco, J. (2000). Goradze: zona protegida.Planeta Deagostini, Barcelona.
Sacco, J. (2016). Historias de Bosnia. Planeta Cómic, Barcelona.
Yelin, B. (2021). Imágenes. [en línea] Karavan Films. FUOC. Disponible en: https://materials.campus.uoc.edu/cdocent/PID_00284960/

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