Roger Chartier: el artífice de la Historia de la lectura
Pública 1.- Formación biográfica y disciplinaria de Roger Chartier.
Roger Chartier (Lyon, 1945) es considerado el historiador más destacado de la 4ª generación de la Escuela francesa de los Annales. Su magisterio lo ha ejercido a través de su especialización en la Historia del libro, la lectura y la edición.
Licenciado en Historia en la Universidad de La Sorbona (1969) entró como profesor ayudante de Historia Moderna en la Universidad de París, llegando a ser Director de estudios en la Escuela Superior de Estudios de Ciencias Sociales hasta 2006 justo cuando inició su cátedra Écrit et cultures dans l´Europe moderne en el Collège de Francia.
Su obra investigadora encara una visión panorámica de temas vinculados con los libros, la lectura y la edición sobresaliendo entre ellos Historie de l´edition française (1983-1986), Les origines culturelles de la Révolution française (1990), L´ordre des livres. Lecteurs, auteurs, bibliothèques en Europe entre s. XIV et s. XVIII (1992) e Historia de la lectura en el mundo occidental (1998). Al mismo tiempo, cabe reseñar su colaboración en obras colectivas con otros historiadores del círculo de los Annales entre las que destacan Le livre. Un changement de perspective con D. Roche, Hacer la historia, III (1974) y La nouvelle histoire (1978) dirigidas por los mentores de la 3ª generación de los Annales, J. Le Goff (1924-2014) y Pierre Nora (1931-2025).
Roger Chartier pertenece de pleno a la 4ª generación de los Annales la cual se define por su giro crítico y por el hecho de retomar el debate del problema de las fuentes para el análisis de la historia. En sus inicios, Chartier se centró en la historia de las formas de sociabilidad y de la educación para posteriormente derivar a tratar a fondo la relación entre el texto y los lectores en una forma de historia del libro. A través de sus estudios, el historiador francés reintrodujo las cuestiones relacionadas con la circulación del escrito impreso y las prácticas de la lectura. Al mismo tiempo, Chartier se enfocó en una lectura más científica del pasado, lo que le diferenció de la generación justamente anterior de los Annales, empleando en sus escritos la utilización de series estadísticas basadas en la cuantificación de los fenómenos culturales, así como la incorporación de otras disciplinas a sus análisis históricos, sobretodo, de la filosofía y la teoría de la literatura.
Dentro de su especialidad, Chartier nos invita a interpretar la historia a través del análisis de los libros y a plantearnos a seguir la trayectoria de cada texto para encontrar la lectura y sobretodo a los lectores. El historiador francés focaliza su interés en la lectura, ya que dicho acto es el que da sentido definitivo al texto, recogiendo para ello gran parte de las ideas de la teoría de la recepción. Su investigación que se inició como Historia del libro acabó desembocando en Historia de la lectura.
2.- ¿Qué papel representó Roger Chartier en la renovación de la Escuela de los Annales?
A la hora de repasar la obra investigadora de Roger Chartier nos debemos de preguntar por cuál fue la principal novedad que aportó a la historiografía francesa. El historiador galo rompió con la escuela francesa que solía tratar el texto como si fuese una abstracción al considerarlo como algo existente fuera de los objetos escritos y que entendía la lectura como un proceso universal sin variaciones históricas pertinentes. En cambio, Chartier se planteó cuestiones concretas como ¿qué hacían los lectores con los libros que compraban, leían y manipulaban? o ¿de qué modo reconstruir los libros si cada lector y comunidad poseía sus propios modos de lectura? De focalizar en sus inicios en el objeto constituido por el libro fue derivando poco a poco a centrarse en el papel fundamental jugado por la lectura cuya práctica era quien daba el sentido último al libro.
Roger Chartier alentó a evitar una lectura de las obras estéticas como simples documentos que reflejaran inmediatamente una realidad social, rehusando en todo momento reducirla a su contenido de documento, ya que se debe tener en cuenta que cada obra fue concebida con reglas, referencias y modelos que las gobiernan y, por tanto, el texto ya no es el fin, sino más bien el punto de partida para la reconstrucción social de las condiciones de producción y consumo, un generador de prácticas e interpretaciones.
¿Cómo situar la obra de Roger Chartier dentro de las distintas generaciones de los Annales? Aunque sus primeras publicaciones en los Annales se remontan a los inicios de los años 70 del s. XX justo en el momento en que entraba la 3ª generación comandada por Jacques Le Goff y Pierre Nora tras la retirada de Fernand Braudel (1902-1985), su plenitud investigadora la alcanzará con la 4ª generación, iniciada a partir de 1988, con el anuncio del giro crítico que surgía como respuesta al giro cultural de las directrices marcadas por Le Goff y Nora.
¿A qué responde el giro crítico? Su principal objetivo se enfoca en evitar el desmigajamiento de la historia que se había producido como consecuencia de la especialización científica y de los programas multidisciplinarios que se dieron en la Nueva Historia de Le Goff y Nora.
¿Y qué papel jugó Roger Chartier en dicho giro crítico? El historiador de Lyon redobló sus esfuerzos con el objeto de debatir por cuestiones metodológicas y de escritura, respondiendo así a las críticas que recibió la generación de Le Goff por la multiplicación desordenada de los objetos de investigación. Tanto Chartier como los miembros de la 4ª generación se alejarán de la historia de lo colectivo y lo cuantitativo, centrándose en el objeto, en el caso específico del historiador de Lyon, el libro se convertirá en el eje central de sus investigaciones desembocando en la lectura como auténtico epicentro de sus investigaciones. Al mismo tiempo, en sus métodos se hará notar una intensificación de métodos y datos científicos que responderá de nuevo a un cierto abandono de tantas series de datos numéricos por parte de la 3ª generación, ya que creían Le Goff y Nora que en su abuso se dejaba a un lado todo lo vinculado a lo humano, de ahí, su acercamiento a los métodos de la antropología.
A pesar de que entre la 2ª, la 3ª y la 4ª generación de los Annales, sus cambios de rumbo respectivos han respondido a la forma de proceder de la generación anterior, ya que mientras la labor de Braudel de la 2ª generación se centró en la tarea de aportar coherencia en la herencia funcionalista de Lucien Febvre (1878-1956) asumiendo la inevitabilidad de las estructuras; en cambio, el giro cultural de la 3ª generación es consecuencia de romper con las estructuras excesivamente férreas iniciando un proceso de desmigajamiento en el que predomina la heterogeneidad temática y metodológica que desembocará en el proyecto de la Nueva Historia la cual nacerá para responder a nuevas preguntas destinadas a un público más amplio, interiorizando los métodos de la antropología. Frente al desmigajamiento de la Historia, responderá Bernard Lepetit (1948-1996) anunciando el nuevo giro crítico que llevarán a cabo la 4ª generación con el intento de detener la desmembración de la materia histórica consecuencia de la especialización científica y de los programas multidisciplinarios y abriendo nuevos debates sobre cuestiones metodológicas y de escritura.
A pesar de las evidencias de las rupturas generacionales ¿cuáles son los rasgos de la generación fundacional de los Annales que perviven en Roger Chartier? El historiador de Lyon, como los fundadores Lucien Febvre y Marc Bloch, es consciente de que no reproduce el pasado de una forma fiel sino interpretándolo, partiendo de sus propios conceptos y de su subjetividad, lo que conecta con el epicentro de sus investigaciones vinculado con el acto de la lectura. Al mismo tiempo, Chartier pone en práctica en sus investigaciones la combinación entre distintas disciplinas que constituyó una de las premisas fundamentales de los orígenes de la revista francesa Annales d´histoire économique et sociale que abarcó numerosas disciplinas como la social, económica, cultural, demográfica, psicológica, etnográfica y política.
3.- Importancia del debate entre Roger Chartier con Hayden White ¿Qué los separa? ¿Qué los une?
A mediados de la década de los 90 del s. XX, Roger Chartier retomará el debate abierto con la publicación de Metahistory (1973) de Hayden White a través del artículo Four Questions for Hayden White a través de 4 preguntas dirigidas al historiador estadounidense que pretenden ahondar en si es posible la Verdad en el relato histórico una vez que Hayden White identificó plenamente el relato histórico con los relatos de ficción respecto a sus elementos constructivos en el discurso.
Roger Chartier lamenta que Metahistory no hubiese tenido la repercusión suficiente en Francia justo en el momento de su publicación en 1973, ya que hubiese entablado un fructífero debate con textos de la época como Comment on écrit l´histoire de Paul Veyne y L´operation historie (1974) de Michel de Certeau.
En Metahistory, Hayden White pone en relación la narrativa literaria con la historiografía e identifica elementos específicamente poéticos de los relatos históricos con el objetivo de mostrar la naturaleza poética predominante de la obra histórica. Según el historiador estadounidense, la tarea del historiador es esencialmente poética en referencia a la estructura narrativa y a la naturaleza del campo histórico. Asimismo, si los datos no son los que instituyen un discurso narrativo como relato histórico verdadero, nada hay que lo distinga de las narraciones ficcionales. De este modo, White iguala al historiador con el escritor, ya que su validez se reduce a si presenta coherencia en su discurso ¿Qué opina Chartier sobre ello? ¿Qué conclusiones extrae? El historiador francés objeta a White que el hecho de abandonar toda pretensión de verdad supone anular la distinción entre historia y literatura. De este modo, el saber histórico se coloca en el mismo nivel que el que pueda proporcionar las grandes obras de ficción, tal y como responde White a la tercera pregunta formulada por Chartier, pero pierde su baremo de contacto con el dato factual que constituye una de las particularidades de toda la investigación historiográfica, tal y como apunta Roger Chartier apoyándose en Michel de Certeau.
¿Por qué el historiador no hace literatura? Roger Chartier reivindica la labor de la operación historiográfica, ya que a través de ella el historiador se apoya en el archivo como un elemento clave que le otorga datos verídicos que tratados al mismo tiempo con criterios científicos de la disciplina aportan rigor y credibilidad a la labor histórica. Según el historiador francés, el hecho de defender la premisa que la historia no se distingue de la ficción es obviar las operaciones propias de la disciplina historiográfica sobre las que se construye el relato histórico que se estructura en la formulación de una hipótesis, la verificación de los resultados y las confirmaciones de la adecuación entre el discurso y el objeto. Por ello, según Chartier, aunque la historia no es la restitución del pasado del acontecimiento en sí, sino tan solo una de las representaciones, dicha representación es siempre de un orden específico que no es reductible al de la ficción.
Chartier defiende la idea de que todavía es posible encontrar un relato sino verdadero, al menos que escape de la falsedad. Si bien no podemos conocer lo verdadero, al menos podemos denunciar lo falso. Por ello, Chartier advierte que abandonar el propósito de verdad sería dejar el campo libre a todas las falsificaciones y a todos los falsarios. En este caso, la labor fundamental del historiador es manifestarse vigilante frente a los falsarios.
Roger Chartier se pregunta ¿Cómo White puede pensar la historia sin referirse prácticamente nunca a las operaciones propias de la disciplina histórica? El historiador francés coincide con White en considerar que la historia es una narración; sin embargo, se escora hacia Michel de Certeau en el matiz de que es una narración específica que produce cuerpos de enunciados “científicos” que depende de las variaciones de sus procedimientos técnicos, de las limitaciones impuestas por el entorno social, de las reglas que rige su escritura y la institución de aprendizaje donde se ejerce.
A pesar de las divergencias existentes entre Roger Chartier y Hayden White, el historiador francés valora el logro que supuso la publicación de Metahistory, ya que gracias a ella la historiografía se interesó por las modalidades y figuras del discurso que habían sido obviadas anteriormente en el debate historiográfico. De este modo, Chartier ve a White como uno de los impulsores del giro lingüístico que se desarrolló durante toda la década de los 70 del s. XX. En cierto modo, Roger Chartier conecta con la concepción de narrativización de White entendida como la operación mediante la cual un conjunto de acontecimientos aparentemente aleatorio o incluso caótico se constituyó como un fenómeno específicamente histórico.
Sin duda lo más interesante de los dos textos analizados sea el debate establecido entre ambos a través del cual vemos sus acuerdos y desacuerdos frente a una obra como Metahistory que fue clave en el giro lingüístico de la historiografía producido durante los años 70 del s. XX.
4.- Análisis de la conferencia Historia cultural y crítica textual. Movilidad y materialidad de los textos de Roger Chartier.
La conferencia Historia cultural y crítica textual. Movilidad y materialidad de los textos de Roger Chartier se podría incluir dentro de la historia cultural y, más concretamente, dentro de su especialidad investigadora que abarca la Historia del libro, la lectura y la edición.
Roger Chartier inicia su conferencia señalando la doble naturaleza de la obra literaria ya que, por un lado, es una materialidad que se constituye en un texto referente en concreto y, por otro lado, también se caracteriza por su movilidad debido a que dicho texto cambia de significado conforme varían las circunstancias históricas, las ediciones o sus lectores. Con ello, el historiador francés subraya que una misma obra reúne en su seno una pluralidad de textos.
Dentro de la focalización en la lectura que constituye el acto que da sentido último a la materialidad del texto, Roger Chartier identifica los múltiples factores que se conjugan a la hora de otorgarle un significado vinculados con la materialidad de la obra entre los que destacan la lengua en que se escribió, la edición, las erratas, las notas a pie entre muchos otros, así como la experiencia del lector.
Roger Chartier ya desde sus inicios estuvo abierto a aplicar otras disciplinas, apoyándose en materias como la teoría de la literatura que en dicha conferencia sale a relucir a través de la teoría de la recepción con la idea de que nuevos lectores, hacen nuevos textos estableciendo un vínculo osmótico entre significado y forma ya que “nuevos significados hacen nuevas formas” y a la vez “las formas crean de nuevo otros significados” (Chartier, 2022). Con ello, apunta que la función expresiva de un libro depende de múltiples factores en el que participan no sólo el escritor, sino también el editor, el maestro impresor, tipógrafos, correctores y una pieza clave como es el lector.
¿Qué supone el estudio de una obra? Chartier entiende que el análisis de una obra debe abarcar a un tiempo no sólo la perspectiva sincrónica, sino también la diacrónica para abrazar al mismo tiempo todos los estados textuales como las condiciones en la que fue editada. De este modo, deja claro que la obra no es un artefacto estático sino que sufre cambios identificando tanto a diferentes tipos de migraciones como a las distintas posibilidades de los discursos entre los que identifica la atribución, las variantes de los textos, la materialidad y las traducciones.
Respecto a la atribución, Chartier remarca una serie de elecciones que corresponde al autor el cual debe decidir si da señal de su autoría o si se mantiene en el anonimato. Al mismo tiempo, resalta que la imprenta de la autoría tan asumida hoy en día corresponde a una visión más moderna sobre la creación, ya que en la Edad Media el anonimato era frecuente al tener una concepción artística donde predominaba lo artesanal y lo colectivo.
A la hora de abordar el estudio de una obra no sólo se debe tener en cuenta el manuscrito original, sino que también todas las variantes que se den de dicha obra. La materialidad de la obra es un proceso que engloba la escritura y los distintos momentos e intervenciones de otras personas que deben elegir entre una serie de materiales que lo convierten en un objeto concreto, presentándolo en una forma determinada que a la vez implica a su contenido. De este modo, Chartier incide en el vínculo directo existente entre la materialidad de los textos y la movilidad de las obras que corresponde al trasvase que se da entre significado y significante, entre contenido y forma.
La traducción es entendida por Chartier como práctica que debe hacer comprensible al otro. Entra en el debate histórico sobre las opiniones que consideran que nada es traducible y las que, por el contrario, opinan que es traducible todo. En este caso, Chartier se mantiene en un término medio al considerar que no existe la traducción exacta; sin embargo si es posible un desvío a partir del cual lo intraducible se puede volver inteligible mediante la interpretación paciente y erudita. Al mismo tiempo, subraya cómo las traducciones pueden incidir en el sentido de la obra original, ya que según la publicación se produce un desplazamiento o actualización del sentido de la obra traducida. A veces, el poder de la traducción es tan intenso que modifica radicalmente la interpretación de la obra original dándole un nuevo estatus y sentido.
En definitiva, a la hora de acercarnos al estudio de cualquier obra artística o texto histórico debemos ser conscientes de su doble naturaleza en la que se conjugan a la vez movilidad y materialidad donde contenido y forma van de la mano, jugando un papel destacado el lector quien es en última instancia quien con su interpretación da sentido al texto.
5.- Conclusión analítica: estructura del pensamiento y evolución del planteamiento teórico de Roger Chartier.
Roger Chartier se ha convertido en el historiador más reconocido dentro de la 4ª generación de los Annales. Su labor ha sido clave en la implantación del giro crítico que surgió como respuesta al giro lingüístico y cultural de la 3ª generación encabezada por Le Goff y P. Nora.
Roger Chartier inició su campo de investigación introduciéndose en la historia de las formas de sociabilidad y de la educación para evolucionar hacia la profundización de la Historia del libro que a la vez le condujo a configurar una Historia de la lectura.
Como reacción al excesivo peso que alcanzaría los métodos antropológicos en la 3ª generación de los Annales, Chartier inició la búsqueda de una lectura más científica del pasado con el empleo recurrente de series estadísticas basadas en la cuantificación de los fenómenos culturales analizados. Dicha forma de proceder se debe intercalar en el debate historiográfico de los años 80 sobre la fragmentación de la historia que condujo a su desmigajamiento en los Annales del giro lingüístico-cultural.
En el pensamiento de Chartier se pone de manifiesto una conciencia profunda sobre la dimensión narrativa de toda la escritura histórica como demuestra su interés por una obra como Metahistory, lo que le llevó a debatir con White sobre cuestiones como las nociones de verdad y de objetividad en la historiografía. El historiador francés puso el toque de atención que ante la posibilidad de considerar a los textos históricos como ficción se podría acabar derivando en la anulación de la distinción entre un saber controlado y riguroso frente a las reconstrucciones míticas de pasados imaginarios que podrían estar en manos de intenciones alejadas del rigor científico y que respondiesen a unos determinados intereses ideológicos. Por tanto, entre el legado del historiador francés cabe destacar sus esfuerzos por evitar la disolución del saber histórico en una forma de ficción como a la vez eliminar la posible confusión del discurso histórico con el mitológico.
Respecto al campo de su especialidad centrado en la Historia de la lectura dentro de su Historia del libro, Chartier puso hincapié en evitar una interpretación de las obras estéticas como documentos que reflejaran inmediatamente una realidad social. El historiador francés pone el acento en no reducir exclusivamente la obra histórica a su contenido de documento, sino que hay que tener en cuenta otras series de vectores como las reglas, referencias y modelos que fueron clave en su materialidad. A la vez, a través de su Historia del libro, considerada uno de los mayores dominios de la historia cultural, abarcó numerosos temas como las coyunturas de la producción impresa, la sociedad de les gens du livre, las estrategias editoriales, la desigual posesión del libro en una sociedad determinada, así como todo tipo de temática vinculada con la lectura.
Para acabar, cabe reseñar que entre sus empresas colectivas fue el auténtico promotor de L´Historie de l´edition que luego tuvo sus correspondencias en los EEUU, los Países Bajos y Alemania, así como el inicio de proyectos similares todavía en proceso de creación en países como Italia, España, México y Argentina.
6.- Conclusión personal
Roger Chartier debe ser incluido entre los principales historiadores que durante las últimas décadas del s. XX y principios del s. XXI han mantenido el combat pour l´histoire, defendiéndola como una investigación en la cual siempre hay fuentes y cuya producción se realiza con la intención de buscar una verdad la cual se materializa en un texto. Con ello, siempre ha defendido el lugar de la historia entre las ciencias sociales como productor de conocimiento científico frente a Hayden White y el tipo de pensamiento posmoderno que encuentran en la historia sólo un ejercicio de narración dominado por las reglas del discurso. Por ello, el historiador francés ha rechazado una de las premisas de la posmodernidad que se sintetiza en el “todo vale” extraída de la imposibilidad de saber a ciencia cierta si lo que contamos es cierto o no. Frente a ello, Roger Chartier ha considerado que tal vez no podamos conocer la verdad, pero sí en cambio lo que es falso. Con dicha enseñanza ética ha vuelto a subrayar la importancia del historiador en una sociedad cada vez más líquida, tal y como la analizó Zygmunt Bauman.
Nota al pie:
(1) Colaboradores de Wikipedia. Roger Chartier [en línea]. Wikipedia. La enciclopedia libre, 2020 [fecha de consulta: 17 de diciembre del 2022]. Disponible en: http://es.wikipedia.org/wiki/Roger_Chartier
(2) Dirigida junto con Henri Jean Martin.
(3) Saferstein, Ezequiel. Entre los estudios sobre el libro y la edición: el “giro material” en la historia intelectual y la sociología. Información, Cultura y Sociedad (29), p. 140. Disponible en: http://revistascientificas.filo.uba.ar/index.php/ICS/article/view/678/656
(4) Saferstein, Ezequiel, p. 142.
(5) La teoría de la recepción es un movimiento de crítica literaria surgido de la hermenéutica y la fenomenología de los años 50 que intenta desplazar el peso específico del autor hacia el lector que en última instancia es quien da sentido al texto.
(6) Goldman N. & Terán O. Entrevista a Roger Chartier. Ciencia Hoy, Vol. 6. nº 31, 2000, p. 137. Disponible en: https://www.cienciahoy.org.ar/ch/hoy31/RogerChartier.htm
(7) Goldman N. & Tetán O. Ibid, p. 138.
(8) Chartier, Roger. Historia cultural y crítica textual. Movilidad y materialidad de los textos. [Vídeo-conferencia] UOC, 1 de junio del 2022.
(9) El responsable de comandar la 2ª generación de los Annales de 1958 a 1968.
(10) Marín Gelabert, M. A. Conceptos clave. La historiografía del s. XX [vídeo] Editorial UOC, 2021. Disponible en: https://materials.campus.uoc.edu/cdocent/PID_00284172
(11) Marín Gelabert, M.A. Ibid.
(12) Fundador de los Annales junto a Marc Bloch.
(13) Chartier, Roger. “Four Questions for Hayden White”. En Chartier, Roger. On the edge of the cliff history, language, and practices. Baltimore: Johns Hopkins University Press, 1997. p. 28-38. ISBN 0801854369
(14) Veyne, Paul. Comment on écrit l´histoire. París. Éditions du Seuil, 1971.
(15) El artículo L´operation historie formará parte del libro L´Ecriture de l´Historie (Paris: Gallimard, 1975) de Michel de Certeau.
(16) Chartier, Roger. Ibid. p. 29.
(17) Araujo, C.; Álvarez, M. & Medina, C. Verdad y ficción en la historia: el debate entre Hayden White y Roger Chartier. Cuadernos de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales. Universidad Nacional de Jujuy, Argentina, nº 43, junio 2013. p. 33-42.
(18) Araujo, C, Álvarez, M. & Medina C. Ibid, p. 37.
(19) Chartier. R. ibid, p. 35: “If it is true that “historical discourse resembles and indeed converges with fictional narrative, both in the strategies it uses to endow events with meanings and in the kind of truth in which it deals, “if the reality of the events emplotted is of no importance for the nature of the knowledge produced, is not the “historiographical operation” a waste of time and effort?”
(20) Araujo, C; Álvarez, M. & Medina, C. Ibid, p. 38.
(21) Araujo, C; Álvarez, M. & Medina, C. Ibid, p. 38.
(22) Chartier, R. Ibid, p. 35.
(23) Chartier, R. Ibid, p. 35.
(24) «In Metahistory I tried to account for the function of narrative form in the production of the kink of meaning peculiar to historical discourse” (White, H. Response to Professor Chartier´s Four Questions. Storia della Storiografia. nº 27, 1995. p. 68.)
(25) White, H. Ibid, p. 69.
(26) Chartier, Roger. Historia cultural y crítica textual. Movilidad y materialidad de los textos [vídeo-conferencia], UOC, 1 de junio de 2022. Disponible en: https://materials.campus.uoc.edu/cdocent/PID_00284172
(27) Entre géneros y lenguas, oralidad y escritura, publicación y edición.
(28) Marín Gelabert, M. A. Conceptos clave. La historiografía del siglo XX Editorial UOC, 2021.
(29) Goldman, N & Terán, O. ibid.
(30) Araujo, C; Álvarez, M & Medina, C. ibid, p. 40.
(31) Goldman, N & Terán, O. ibid.
(32) Con el mismo parecer pero desde ópticas distintas deberían incluirse a historiadores como Peter Burke, Eric Hobsbawn y Carlo Guinzburg.
(33) Bauman, Zygmunt. Modernidad líquida. Buenos Aires. Fondo de Cultura Económica Argentina. 2003.
Bibliografía
Araujo, C.; Álvarez, M. & Medina, C. Verdad y ficción en la historia: el debate entre Hayden White y Roger Chartier. Cuadernos de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales. Universidad Nacional de Jujuy, Argentina, nº 43, junio 2013. p. 33-42
Burguière, André. “De la historia total a la historia global”. En: Burguière, André. La Escuela de los Annales. Una historia intelectual. Valencia. Publicaciones de la Universidad de Valencia, 2009. p.177-209. ISBN 9788437075181.
Cabrera. “La crisis de la historia social y el surgimiento de una historia postsocial”. Ayer. Nº 51, 2003. p. 201-224. ISSN 22555838.
Chartier, Roger. Historia cultural y crítica textual. Movilidad y materialidad de los textos [video-conferencia]. UOC, 1 de junio de 2022. Disponible en: https://materials.campus.uoc.edu/cdocent/PID_00284172
Chartier, Roger. “Four Questions for Hayden White”. En: Chartier, Roger. On the edge of cliff history, language and practices. Baltimore: Johns Hopkins University Press, 1997. p. 28-38. ISBN 0801854369.
Goldman N. & Terán O. Entrevista a Roger Chartier. Ciencia Hoy, Vol. 6. nº 31, 2000, p. 137. Disponible en: https://www.cienciahoy.org.ar/ch/hoy31/RogerChartier.htm
Marín Gelabert, M. A. Conceptos clave: La historiografía del siglo XX (video). Editorial UOC, 2021.
Saferstein, Ezequiel. Entre los estudios sobre el libro y la edición: el “giro material” en la historia intelectual y la sociología. Información, Cultura y Sociedad (29), p. 139-166. Disponible en: http:/revistascientificas.filo.uba.ar/index.php/ICS/article/view/678/656
White, Hayden. “Reponse to Professor Chartier´s Four Questions”. Storia della Storiografia. Nº 27, 1995. p. 63-70. ISSN 03928926.
Este es un espacio de trabajo personal de un/a estudiante de la Universitat Oberta de Catalunya. Cualquier contenido publicado en este espacio es responsabilidad de su autor/a.