La deslocalización industrial: espacio indeterminado en la era de la globalización
Pública La deslocalización industrial: espacio indeterminado en la era de la globalización
1.- Introducción
El proceso de deslocalización industrial (1) que afectó a la economía catalana tanto en los años 70 como 80 del s. XX condujo al abandono de edificios y polígonos industriales como fue el caso en L´Hospitalet de Llobregat (2) con la fábrica Tecla Sala, el polígono industrial Cosme Toda y Can Trinxet. En los tres casos, el espacio privado destinado al sector económico pasó a transformarse en un espacio abandonado (3) el cual fue adquirido posteriormente por el Ayuntamiento de L´Hospitalet que ha manejado destinos diferentes a la hora de reconvertirlos.
Los tres procesos de reconversión abarcan las diferentes políticas que han llevado instituciones gubernamentales a la hora de encarar los espacios indeterminados derivados de la era de la globalización. Mientras que la fábrica Tecla Sala se ha transformado en un espacio cultural a través de la construcción de la Biblioteca Central de L´Hospitalet junto a la configuración de una galería de arte, así como un espacio de sedes de diferentes entidades culturales (4) ; en cambio, el Polígono Cosme Toda se ha dejado en manos de la especulación inmobiliaria apartándose con ello del proyecto inicial que preveía destinar 15.452 m2 a zonas verdes y, en último lugar, Can Trinxet que a día de hoy continúa siendo un espacio indeterminado a pesar de la lucha de plataformas vecinales que pretenden convertirlo en un espacio cultural y de servicios sociales para el barrio de Santa Eulalia.
En este caso, la plataforma Can Trinxet viu pretende transformar un espacio indeterminado en equipamiento comunitario, de este modo, se conecta con la percepción del escritor Owen Jones (5) quien considera que se debe defender el espacio público el cual tiene que ser social y accesible para todos, oponiéndose de este modo a los intereses de las élites y la privatización del territorio urbano. Según Jones, la política social y urbana deben garantizar que los espacios sean verdaderos bienes comunes para que se conviertan en un encuentro de diálogo artístico y cultural. De este modo, el espacio público se concibe como un reflejo de igualdad y democracia configurando con ello un lugar donde las diferencias puedan dialogar. Por ello, el escritor británico defiende que la política social y urbana debe garantizar que los espacios públicos no sean simplemente “escenarios de consumo” o “propiedad de mercado”, sino verdaderos bienes comunes (Jones, 2014).
2.- Proceso de deslocalización: reestructuración del espacio urbano y ¿del espacio cultural?
¿Existe algún vínculo entre el espacio urbano y el espacio cultural? En este caso, Antonio Monegal (6) considera que toda la ciudad es cultura. Por eso, reorganizar el espacio urbano implica volver a ordenar nuestra vida colectiva, ya que cuando se produce un fenómeno apreciable de cambio urbanístico afecta sin duda a los sistemas culturales de relación, interacción y subordinación de la comunidad.
En el proceso de deslocalización empresarial se derivó a un abandono de un considerable espacio urbano que quedó fuera de la circulación tanto económica como social, lo que condujo a diversos dilemas a la hora de volver a activarlos al ritmo cotidiano de la localidad: ¿Qué se debía hacer con dicho espacio indeterminado? ¿Optar por la construcción de ágoras o por la especulación inmobiliaria? ¿Ampliar el espacio público o privatizarlo? ¿Apostar por la pluralidad o la exclusión?
Judit Carrera (7), directora del CCCB, establece la relación entre cultura y ciudad teniendo en cuenta la concepción del espacio público que se debe caracterizar por la libertad de expresión, el pluralismo que acepte perspectivas diferentes de ver y percibir el mundo, así como por la igualdad de acceso. Estas tres características sobre el espacio público son las que se tendrían que haber aplicado en el momento de encarar la reconversión del espacio urbano indeterminado derivado por el proceso de deslocalización.
Tras la expansión de la globalización y en un entorno cada vez más digital, se hace imprescindible levantar con más premura que nunca espacios presenciales de encuentro que sean muestra de convivencia y de relaciones culturales (Carrera, 2025), ya que la cultura es un instrumento privilegiado para compartir conocimiento, mezclar lenguajes y disciplinas, así como entrenar el pensamiento crítico y la imaginación de otras maneras de estar en el mundo.
En la defensa del espacio público en L´Hospitalet de Llobregat a través de plataformas vecinales (8) a la hora de encarar los espacios indeterminados provocados por la deslocalización empresarial, se ha recuperado la cultura combativa por los derechos sociales de las Asociaciones de Vecinos, claves en los años 60, 70 y 80 del s. XX, para luchar por las mejoras de las condiciones sociales y vitales de un territorio donde iban a parar gran cantidad de inmigrantes de otras provincias españolas que venían a Cataluña para labrarse un futuro. Dichas plataformas entienden el espacio público como reflejo de igualdad y democracia, por tanto, el hecho de proteger el espacio público supone, al mismo tiempo, defender el derecho a la ciudad, la participación ciudadana y la justicia urbana (Jones, 2014).
Los poderes establecidos, ya sean políticos, económicos como mediáticos, tienden a que el espacio público se reduzca o controle, disminuyendo con ello la capacidad de la población para reunirse, debatir y movilizarse (Jones, 2014). Ya se comprobó la importancia que tuvo el espacio público en las movilizaciones del 15-M donde se recuperaron espacios como las plazas (9) para reuniones y manifestaciones en contra de políticas que habían conducido a una crisis económica global. De este modo, se llevó a la práctica una concepción del espacio público cercana a la de Hannah Arendt que considera que “consiste en vivir juntos, ser juntos, estar reunidos en torno a una mesa donde cada quien, desde su lugar, puede ver y escuchar a los otros, desde la distancia que les separa”. Con ello, se lograría llevar a la mejora del sistema democrático el cual cada vez debería garantizar más los derechos de la ciudadanía para que el ciudadano poseyese cada vez mayor peso específico a la hora de tomar decisiones importantes que afectan a toda la comunidad. Sin embargo, desde la aplicación de políticas neoliberales a partir de finales de los años 70 del s. XX, se ha producido una reducción de la importancia del ciudadano en el momento de encarar cuestiones vitales, lo que ha provocado una disminución de la calidad democrática en favor de intereses privados vinculados con multinacionales que han dictado las reglas de juego a los gobiernos que ostentaban el poder a través de la vía democrática.
A pesar del predominio de la privatización y la especulación inmobiliaria, el proceso de deslocalización de los edificios pertenecientes a la industria Tecla Sala marca el camino a seguir para transformar un espacio indeterminado en expansión del espacio cultural abierto a toda la ciudadanía. Otra forma de gestionar y ampliar el espacio público es posible.
3.- Tecla Sala, Cosme Toda y Can Trinxet: un mismo fenómeno; distintos destinos
En los tres terrenos industriales de L´Hospitalet que sufrieron la deslocalización industrial hay edificios que se declararon de Patrimonio Cultural Local ya que representaban el pasado obrero de la localidad ribereña. A pesar de ello, debido a las distintas políticas gubernamentales, han sufrido destinos antagónicos.
3.1.- Tecla Sala: de fábrica textil a Biblioteca Central de L´Hospitalet
El terreno industrial ocupado por la empresa Tecla Sala se ha de considerar patrimonio histórico del pasado obrero de la localidad. Su origen se ha de encontrar en un molino papelero que ejerció de 1855 a 1880. A partir de 1882, la familia Basté convirtió el edificio en una industria de hilados y tejidos de algodón. Ya sería en 1892, cuando se comenzó a proyectar un edificio de 3 plantas de estilo manchesteriano ideado por el arquitecto Claudi Durán y Ventura que al final se convertiría en el edificio reconstruido para acoger la Biblioteca Tecla Sala.
En 1913 Tecla Sala adquirió la propiedad, convirtiéndose con los años en la fábrica textil más destacada de la zona. Su andadura como fábrica finalizó en 1979 a causa de la crisis del sector textil catalán, debido a la deslocalización que comenzaba a globalizarse a partir de la entrada de las políticas neoliberales. Con ello, dicho espacio se convirtió en un espacio indeterminado totalmente excluido de la vida económica y social de la localidad.
En 1988 el Ayto. de L´Hospitalet compró el recinto fabril para destinarlo a equipamientos culturales. A partir de entonces, se configuraron diversos proyectos culturales que no llegaron a cuajar hasta que en el año 2000 se inauguró la Biblioteca Central y la Galería de Arte siendo con los años sede de diferentes entidades culturales de la ciudad. Por ello, Tecla Sala debe convertirse en un referente a la hora de transformar un espacio indeterminado, enfocándolo a actividades culturales para la comunidad. Dicha defensa del espacio público ha contribuido al enriquecimiento inmaterial de la localidad ribereña.
En este caso, la forma de gestión del Ayto. de L´Hospitalet se ha acercado al modelo francés donde la cultura y la educación forman parte estructural de las políticas de Estado (Carrera, 2025). A través de dicho proceder, las instituciones públicas se convierten en indispensables para el desarrollo cultural de la ciudadanía y del país. Con ello, cobra sentido la afirmación de Monegal al considerar que la reorganización del espacio urbano supone una reestructuración cultural donde las instituciones culturales adquieren el valor de instituciones educativas abiertas a la comunidad. La posibilidad de aumentar el espacio público deriva en un mayor acceso de todos los ciudadanos a la cultura que adquiere rango de bien común.
3.2.- Polígono Cosme Toda: de la indeterminación a la especulación inmobiliaria
La reestructuración del polígono Cosme Toda representa la otra cara de la moneda de la gestión municipal sobre espacio urbano que se ha privatizado para la construcción inmobiliaria. En el proyecto inicial del Ayuntamiento, se tenía pensado la destinación de 15.452 m2 a zonas verdes para terminar con una carencia de dicha localidad, ya que a pesar de ser uno de los municipios con mayor densidad de habitantes de Europa carece de un gran parque que permita actuar como gran pulmón de oxigenación contra la contaminación. A la vez en el proyecto originario, se tenía previsto la asignación de 5.375 m2 a zonas viales, 3.487 m2 a comercios y 885 viviendas a la construcción. Sin embargo, el proyecto real ha desembocado en la construcción de 1400 viviendas, escasas zonas verdes y, de momento, al abandono y dejadez del edificio Cosme Toda declarado como Bien Cultural de Interés Local (BCL) a través del cual se quería proyectar un espacio cultural para la comunidad.
¿Cuál es la historia del polígono industrial? El primer edificio del polígono industrial fue proyectado en 1883 por el maestro de obras Marià Tomàs i Barba, produciéndose una ampliación en 1923 con el arquitecto municipal Antoni Puig Gaicalt. De esta forma, se irá configurando un polígono industrial especializado en cerámicas y materiales de la construcción. En 1950 se construye la empresa Fabricación de Cerámica S.A. que se convertirá en el epicentro del polígono industrial. A partir de 1960, todo el polígono disfrutará de una aceleración económica debido al boom inmobiliario causado por la construcción de un gran número de viviendas para albergar a los numerosos inmigrantes procedentes de otras comunidades de España (10), el cual durará hasta el pinchazo de la burbuja inmobiliaria la cual provocó el cierre paulatino de todas las fábricas de dicho polígono industrial que acabaría siendo un territorio indeterminado.
En este caso, la construcción actual de 1400 viviendas supone agravar el problema de la densidad poblacional considerada ya la más grande de Europa con 56.518 habitantes por Km2. Con ello, en vez de solucionar el problema de la falta de zonas verdes; en cambio, se ha aumentado considerablemente la presión demográfica añadiendo más contaminación y densidad a una zona ya sobrecargada de por sí.
Un caso como la planificación inmobiliaria de Cosme Toda pone de manifiesto, lo que Owen Jones calificaría como una invasión del espacio público por la propiedad privada orientada al beneficio personal. En este caso, la privatización y mercantilización del entorno urbano constituyen síntomas de una mayor desigualdad como un empeoramiento en la calidad de vida de los ciudadanos.
3.3.- Can Trintxet: en el limbo de la indeterminación
Can Trintxet fue una empresa situada en el conjunto industrial del barrio de Santa Eulalia. Fue en 1890 cuando se construyó la primera fábrica textil propiedad de Salvador Oller en dicho polígono industrial. En 1905 se amplió tanto con el complejo industrial a cargo de Joan Alsina i Arús como con la remodelación llevada a cabo por Modest Feu i Estrada entre 1906 y 1916. En dicho periodo, concretamente en 1907, fue cuando se construyó la Fábrica Trinxet junto a la firma textil Albert Hnos. siendo la única que sobrevivirá más allá de 1975, a pesar de que dejó de operar finalmente en 1981. A partir de entonces, gran parte del conjunto industrial fue demolido en 2001 siendo destinado a la construcción de viviendas. De todo ello, sobrevivieron únicamente dos naves empresariales como recordatorio de la historia industrial del municipio. Durante la primera década del s. XXI, el Ayuntamiento proyectó una escuela musical y de arte que no llegó a prosperar por falta de financiación.
Debido a su abandono, la plataforma Can Trinxet Viu ha reivindicado la necesidad de disponer espacios comunes donde desarrollar iniciativas compartidas en beneficio de la ciudadanía desde un punto de vista comunitario, siguiendo el modelo barcelonés de Can Batlló (11). La lucha social se enfocó al proyecto presentado el 6 de marzo de 2019 que proponía Can Trintxet como un espacio social y abierto a la ciudad, el cual al final no obtuvo el apoyo de la concejalía del Ayuntamiento.
Después de pasar un lustro más en el limbo, el 18 de junio de 2025, el Ayuntamiento de L´ Hospitalet aprobó un proyecto enfocado a rehabilitar Can Trinxet para usos culturales y sede vecinal de Sta. Eulalia. La actuación prevista para 2026 incluirá la Sede de la Concejalía de Santa Eulalia y un centro cultural renovado. Las obras estarán financiadas por AMB con un presupuesto de 2´9 millones de euros. No obstante, a día de hoy siguiendo siendo un espacio indeterminado que no se ha transformado en espacio cultural público y que muestra ciertas dudas de lograrlo ante los abandonos anteriores de la gestión municipal.
4.- Conclusiones
El bienestar de una sociedad no sólo se mide por el parámetro económico sino por otros indicadores como el nivel de organización, la posición adquirida, la ayuda mutua entre sus miembros, la habilidad para actuar, la autoconfianza y el acceso a opciones emprendedoras (Monegal, 2025) los cuales se pueden lograr con una política que favorezca la gestión pública apoyada en valores democráticos y de igualdad de oportunidades. Por ello, es fundamental dar una prioridad absoluta al hecho de recuperar espacios públicos que promuevan la difusión cultural y el punto de encuentro entre los ciudadanos de una localidad.
¿Cómo transformar el espacio indeterminado producto de efectos de la globalización en un espacio activo que permita el enriquecimiento cultural de una sociedad? Frente a la globalización que tiende a la fragmentación del espacio convirtiendo espacios soberanos en redes de flujos vacíos o enlaces de poder (Sassen, 2006), tanto la movilización ciudadana como los organismos municipales deben de remar en el mismo sentido con el objeto de lograr que vaya ganando terreno el espacio comunitario, tal y como se ha logrado con la remodelación de la fábrica Tecla Sala o de Can Batlló en Barcelona.
Se ha de ser consciente de que la indeterminación no es ausencia, sino una forma contemporánea de orden, donde el poder opera de manera difusa y no transparente. Por ello, la gestión de dichos espacios marcará si se opta por una política de intereses económicos privados o, en cambio, se apuesta por reforzar los tipos de valores que permitirían alcanzar una sociedad más democrática y donde toda la actuación de la administración pública respecto a la cultura esté presidida por el “principio de interés general” (Gomá, 2018) que propicie las condiciones favorables para la creación de espacios que permitan el intercambio, la difusión y la creación cultural. Por tanto, es fundamental prestar atención a dichos espacios indeterminados de cuya reestructuración se irá configurando la fisionomía de una política cultural que opte o bien por estar abierta a la ciudadanía, o bien por convertirla en un producto excluyente. En ello está en juego la calidad democrática de nuestra sociedad.
Notas a pie:
(1) Fue el proceso por el cual compañías nacionales trasladaron parte o toda su actividad productiva o de sus servicios a países extranjeros con el objeto de abaratar costes. En Cataluña, dicho fenómeno se inició a mediados de los años 70 afectando sobretodo a la empresa textil catalana que no podía competir con los bajos costes de la industria asiática. Todo ello, derivó en el cierre de múltiples empresas a consecuencia de la implantación de políticas neoliberales siendo uno los primeros síntomas de la globalización económica.
(2) Localidad de la zona metropolitana de Barcelona que posee la mayor densidad demográfica de Europa.
(3) Dicho espacio entraría dentro de la definición de espacio indeterminado, llevada a cabo por Saskia Sassen, siendo producto de la reconfiguración del territorio urbano derivado de la globalización. Dicho concepto abarcaría a los espacios sociales, económicos y urbanos que escapan a las categorías tradicionales del Estado, el mercado o la planificación.
(4) El polígono cultural Tecla Sala acoge también a la Fundación Arranz-Bravo, al TPK Taller Pubilla Casas y al Centro de Estudios de L´Hospitalet (CELH).
(5) Owen Jones (Sheffield, 1984) comentarista, columnista y escritor británico con ideas de izquierdas enfocadas a defender la clase trabajadora y todas las administraciones comunitarias. Entre sus obras destacan Chavs: la demonización de la clase obrera (2011) y El Establishment (La casta al desnudo) (2014).
(6) Antonio Monegal (Barcelona, 1957) es catedrático de teoría de literatura y literatura comparada en la Universitat Pompeu Fabra (UPF). Dirige el CER-Institut de Cultura de la UPF. En 2023 ganó el Premio Nacional de Ensayo por Como el aire que respiramos (Acantilado, 2022).
(7) Judit Carrera Escudé (Barcelona, 1974) es una politóloga, gestora y promotora cultural española. Desde octubre de 2018 es la directora del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB).
(8) A la hora de defender el polígono Cosme Toda de la especulación se creó la plataforma Stop Masificación L´H Cosme Toda y en el caso de Can Trinxet continúa activa la plataforma Can Trinxet Viu.
(9) En el caso de Barcelona el punto de reunión de la ciudadanía fue en la Plaza de Catalunya y en el caso de L´Hospitalet en la Plaça de l´Ajuntament.
(10) Las localidades metropolitanas de Barcelona se convirtieron en ciudades dormitorio a partir de los años 60 del s. XX. Entre ellas se incluyen a L´ Hospitalet, Sant Adrià del Besòs y Santa Coloma de Gramanet. Todas ellas se caracterizaron por la masificación demográfica y por la falta de recursos que fueron adquiriendo a través de la lucha vecinal durante de la década de los 70 y 80 del s. XX.
(11) Fue un polígono industrial del barrio de la Bordeta (Barcelona) que tras la lucha de plataformas vecinales consiguió el 19 de marzo de 2019 que un espacio indeterminado fuese otorgado por un plazo de 50 años a la gestión de l´Associació Espai Comunitari i Veïnal de l´Autogestionat de Can Batlló.
Bibliografía:
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Dominguez, Manuel. (2019). “Can Trinxet, memòria obrera, patrimoni perdut i oportunitat de futur”. Blog Hospitalenc Local – Mundial [En línea] Disponible en: https://localmundial.blogspot.com/2019/03/can-trinxet-memoria-obrera-patrimoni.html
Gomá, Javier. (2018). “¿Qué significa hoy la palabra ‘cultura´?”. La vanguardia. [En línea]. Disponible en: http://www.lavanguardia.com/cultura/20180113/434230496386/javier-goma-pero-quien-de-verdad-vive.html
Jones, Owen. (2014). “Hay que defender el espacio público contra los intereses de las élites”. Espacios compartidos [vídeo en línea]. CCCB, Barcelona. Disponible en: https://www.cccb.org/es/multimedia/videos/owen-jones-hay-que-defender-el-espacio-publico-contra-los-intereses-de-las-elites/229316
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Piernas, Natalia. (2015). “Cosme Toda, patrimonio industrial en l´Hospitalet”. La historia de empresa, el valor de una marca [En línea] Disponible en: https://www.nataliapiernas.com/patrimonio-industrial/cosme-toda-patrimonio-industrial-en-lhospitalet/
Safont, Joan (2025). Judit Carrera & Antonio Monegal. Un diàleg sobre la cultura contemporània a la ciutat. [vídeo en línea] UOC, Barcelona.
Sassen, Saskia. (2015). “El espacio público es un lugar donde hay una condición momentánea de igualdad”. Espacios compartidos [vídeo en línea]. CCCB, Barcelona. Disponible en: https://www.cccb.org/es/multimedia/videos/saskia-sassen-el-espacio-publico-es-un-lugar-donde-hay-una-condicion-momentanea-de-igualdad/229343
Sassen, Saskia. (2007). Una sociología de la globalización. Katz editores, Madrid. ISBN 9788493543266.
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